Foro de Andalucía en Femenino, de ABC, sobre liderazgo femenino desde Andalucía: talento, diversidad y meritocracia sobre liderazgo con nombre de mujer.
El ciclo Andalucía en Femenino, impulsado por ABC para visibilizar el talento y el liderazgo de las mujeres andaluzas, celebró este lunes la última sesión del ciclo en La Galería, en Sevilla. Con el patrocinio de Grupo Martin Casillas y Persán y bajo el título ‘Mujeres andaluzas: liderazgo femenino en la empresa’, la jornada reunió a directivas y empresarias de distintos sectores para reflexionar sobre el papel de la mujer al frente de compañías e instituciones, así como sobre los retos y oportunidades que afronta el liderazgo femenino en el tejido empresarial andaluz.
Directivas con historias inspiradoras
Moderada por la periodista Isabel Aguilar, la mesa redonda contó con la participación de Estefanía Ferrer, CEO de Lico Cosmetics; Macarena García Otero, CEO de Royal y consejera delegada de Embryo Center; Rocío Summers, gerente de la Universidad Loyola; y Rosa Villaseca, CEO del Grupo ABU. Desde sus respectivas trayectorias profesionales, las participantes compartieron experiencias, aprendizajes y reflexiones sobre la gestión empresarial, el emprendimiento y la importancia de impulsar referentes femeninos en posiciones de responsabilidad.

Durante el encuentro, las ponentes abordaron cuestiones como la evolución del liderazgo femenino en los últimos años, las barreras que aún persisten en determinados sectores y el valor de la diversidad en la toma de decisiones dentro de las organizaciones. Todas coincidieron en señalar que la presencia de mujeres en puestos directivos no solo supone un avance en términos de igualdad, sino también un elemento clave para la innovación y el crecimiento de las empresas.
A lo largo del debate, las directivas pusieron sobre la mesa ejemplos concretos de sus propias experiencias profesionales, subrayando la importancia de la formación, la perseverancia y el trabajo en equipo para abrir camino en entornos tradicionalmente masculinizados y para consolidar modelos de liderazgo más inclusivos y colaborativos.

Las intervenciones de Rosa Villaseca
En el caso de Rosa Villaseca, la CEO de Grupo ABU hizo hincapié en la educación de las mujeres desde pequeñas.
La formación es esencial para que las mujeres sepamos que podemos llegar a cualquier puesto que nos propongamos. Tenemos que apoyar a las niñas desde pequeñas para que ellas sepan que pueden ser lo que quieran ser. Cuando te inculcan eso desde casa con educación y valores no hay límites.
Creo firmemente que por estadísticas a veces no pueden acceder las mismas personas a los mismos puestos porque no hay puestos suficientes para ello. Por ejemplo, en la carrera de ingeniería de caminos, la que estudié yo, había muchos más alumnos que alumnas.
Las mujeres tienen muchas cualidades y no es bueno generalizar en sistema de liderazgo femenino y masculino. Pero me gusta el complemento de la mujer y el hombre y hay que tener un equipo multidisciplinar y con todo tipo de perfiles en la plantilla de una compañía.
No creo en los sistemas de dirección femeninos y masculinos, y sí en los tipos de profesionales de cada rama. Siempre me ha gustado trabajar con hombres porque aportan una visión diferente. Es cierto que creo que somos más empáticas y estrategas, pero nos complementamos muy bien con los hombres.

Sobre cómo tienen que tener un equipo para que funcione, Villaseca afirmó que la clave es «el espíritu y la proactividad».
A mí me gustan las personas con espíritu, para mí es fundamental, y se refleja en las ganas y entusiasmo. Con ganas, ideas y proactividad. También es fundamental que haya confianza.
La conciliación fue también otro punto álgido del debate. En el caso de Rosa Villaseca, afirmó que cada mujer tiene que saber la perspectiva de carrera que quiere tener.
Las mujeres en la dirección de las empresas deben elegir, y aceptar que a todo no se llega cuando se tiene familia. Creo que he sido una madre presente, pero la espina siempre la tienes.
Tenemos que ser sinceras con nosotras mismas porque con todo no se puede. Ni podemos ni debemos ser las mejores en todo, hay que poner límites y buscar las soluciones para que funcionen las cosas. Es cuestión de prioridades y es lo mismo para hombres y para mujeres pero hemos asumido el rol de que es la mujer la que tiene que quedarse en casa para poder cuidar a los hijos apartando la vida profesional, pero no tiene por qué ser así, puede ser al revés, y en eso es lo que nos queda un puntito para el cambio.
¿Qué se podría hacer para que siga creciendo el número de directivas?
Villaseca en este último punto del encuentro volvió a insistir en la educación de las niñas a nivel universitario para invertir el panorama de ceos. A nivel tributario podríamos tener ayuda a nivel cuidados para cuidar a hijos o a personas mayores a nuestro cargo.
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