En los últimos años, el hogar se ha convertido en mucho más que un lugar donde vivir: es refugio, oficina, espacio de descanso y punto de encuentro. Los arquitectos y los expertos en interiorismo se afanan cada vez más en dar un plus, una vuelta de tuerca más a la hora de convertir una vivienda en un hogar. Ambos realizan un análisis más profundo de cada caso buscando la calidad de vida y el bienestar de los propietarios, algo que se alcanza trabajando desde muchas aristas: luz natural, luz artificial, colores, amplitud, altura del techo, estilo de mobiliario…
En este contexto, una de las tendencias de decoración que más fuerza ha cobrado es la reducción del ruido visual. Pero ¿qué significa exactamente? El ruido visual es la sensación de saturación que producen el exceso de objetos, colores, estímulos y desorden en un espacio. Reduce la armonía y hace que las estancias parezcan más pequeñas y, por lo tanto, más agobiantes, genera estrés y disparatan la calma que se busca en muchos momentos en el hogar.
Para transformar una vivienda en un espacio más equilibrado, luminoso y relajante, hemos recopilado estos estos 8 consejos que ayudarán a conseguirlo.
1. Hacer del orden tu mejor aliado
Antes de decorar, ordena. Parece obvio, pero muchas veces intentamos “embellecer” sin eliminar lo innecesario, que en ocasiones suele ser mucho, sobre todo cuando se lleva años viviendo en la misma casa. Y es que un espacio despejado no solo se ve más amplio, también transmite calma.
Para ello, es importante revisar estancia por estancia y eliminar lo que no se usa aplicando la regla del “si no lo he usado en el último año, probablemente no lo necesito”, es algo clave, por ejemplo, para deshacernos de ropa y calzado. También se puede agrupar los objetos similares para evitar la dispersión visual: libros, cables, bolsos, sombreros…
2. Apuesta por almacenaje inteligente (y discreto)
Una vivienda bien diseñada incorpora soluciones de almacenaje que ayudan a mantener el orden sin sobrecargar visualmente el espacio. Estas son los algunos consejos, porque cuanto menos quede a la vista, menor será la sensación de caos.
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Armarios empotrados hasta el techo.
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Muebles cerrados en lugar de estanterías abiertas.
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Canapés o camas con espacio interior.
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Muebles multifuncionales (bancos con almacenaje, mesas extensibles, etc.).
- Estanterías o muebles de almacenajes que puedan quedar ocultos.




3. Reduce la paleta de colores
El exceso de colores genera fragmentación visual. Para crear armonía se recomienda elegir una base neutra (blanco roto, beige, gris claro, arena) y, tan solo, añadir uno o dos colores de acento o estampados que combinen sin destacar en demasía. Es importante mantener esta regla para favorecer la coherencia cromática entre estancias e importante recordar que los tonos claros reflejan mejor la luz natural y amplifican la sensación de amplitud.



4. Cuidado con las paredes

Hay quienes aman el arte, coleccionistas o incluso aquellos que el arte es su hobby o pasatiempo y tienen las paredes de su casa saturadas de cuadros, marcos y elementos decorativos, esto puede ser contraindicado y clave para aumentar el ruido visual porque, según se dispongan pueden recargar el ambiente.
Reducir el ruido visual no significa renunciar al estilo, sino apostar por una decoración más consciente. Cuando el orden, la coherencia y la armonía guían el diseño, la vivienda gana en bienestar, amplitud y elegancia.
Si se quiere añadir elementos decorativos en las paredes de las estancias, lo más recomendable es optar por las composiciones más limpias si el tamaño del lienzo es importante y va a tener protagonismo; además de elegirlo con intención, no por la acumulación o «rellenar un hueco libre». De hecho, dejar espacios “en blanco” que permitan respirar al conjunto. En decoración, el vacío también comunica.
5. Elige textiles que aporten calma
Los textiles influyen mucho en la percepción del espacio, por ello, se recomienda evitar estampados muy llamativos si buscas serenidad y optar por tejidos lisos o con texturas suaves, coordinando cortinas, cojines y alfombras dentro de una misma gama. Es muy importante tener en cuenta que la coherencia textil unifica visualmente la estancia.



6. Iluminación: menos puntos, más intención
La iluminación en una vivienda es fundamental, pero instalar demasiadas lámparas o de estilos diferentes en la misma estancia pueden generar desorden visual. Una iluminación bien planificada realza la arquitectura de la vivienda sin saturarla.
Para reducir el ruido visual y contar con la luz óptima en una vivienda recomendamos seguir los siguientes consejos:
- Combina iluminación general con puntos estratégicos.
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Mantén coherencia en materiales y acabados.
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Aprovecha al máximo la luz natural.
7. Aplica la regla del “descanso visual”
Cada estancia necesita zonas despejadas que permitan al ojo descansar. Por ejemplo, una encimera sin pequeños electrodomésticos a la vista, la mesa de centro del salón con uno o dos elementos decorativos a lo sumo, una consola despejada en el recibidor, a ser posible, con cajones donde guardar las pertenencias que solemos llevar en los bolsillos o al llegar de la calle. Menos objetos visibles = más sensación de orden.


8. Calidad antes que cantidad
A la hora de elegir el mobiliario para una vivienda es preferible tener menos piezas, pero bien elegidas y algo fundamental también es medir bien el espacio que tenemos para elegir los muebles. Un sofá protagonista, una obra de arte especial o una lámpara de diseño pueden aportar personalidad sin necesidad de llenar la estancia de elementos secundarios.
El resultado: viviendas más amplias, luminosas y equilibradas
En una promotora inmobiliaria, sabemos que la base de un hogar armonioso empieza por una buena distribución y soluciones inteligentes de almacenaje. A partir de ahí, la decoración se convierte en el toque final que transforma una casa en un espacio donde realmente apetece vivir. Porque, al final, el verdadero lujo es la calma.
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