Durante casi dos décadas, no fue solo un solar vacío; fue un símbolo. El popularmente conocido como boquete del Meliá de Torremolinos—el vacío dejado por el antiguo Meliá Tres Carabelas— ha sido el recordatorio físico de la crisis inmobiliaria y el bloqueo administrativo.
Sin embargo, la historia ha dado un giro de 180 grados. Lo que durante años fue un espacio sin futuro cierto, se prepara ya para albergar Magna, una de las mayores operaciones residenciales que se acometen actualmente en todo el territorio nacional.
La entrada de ABU en la ecuación ha cambiado las reglas del juego. Su apuesta pasa por invertir hasta 250 millones de euros. Una cuantía con la que dará forma a un complejo con 353 viviendas de alto standing. Todo ello sobre una parcela de 12.688 metros cuadrados y una edificabilidad que roza los 40.000 metros.







