Desde la Fundación María Jesús Vera y Grupo ABU ponemos en marcha nuestra cena benefica anual, una cita solidaria que año tras año viene cosechando una arrolladora asistencia gracias a la implicación de la sociedad sevillana.
Esta sexta edición que celebraremos el viernes 20 de noviembre, se celebrará a favor de Andex, con el objetivo de reunir fondos para el proyecto ‘La Antesala’. Lo recaudado será destinado a la ampliación y mejora de la Sala de Espera del Hospital de Día de Oncohematología Pediátrica del Hospital Virgen del Rocío.

El hospital de día es una unidad asistencial de alta complejidad con una actividad intensa y creciente. Según los datos oficiales facilitados por el Hospital Universitario Virgen del Rocío atiende a 3500 consultas anuales, realiza 1350 prodecimientos diagnósticos o terapeúticos, 1250 administraciones de quimioterapia y 540 transfusiones. Este volumen de actividad genera una afluencia diaria y continuada de pacientes, familiares y acompañantes, que permanecen en la unidad durante periodos prolongados, a la espera de citas, pruebas o tratamientos.
No podemos cambiar el diagnóstico de los niños y adolescentes con cáncer, pero sí podemos mejorar la forma en que cada paciente y cada familia vive los momentos que pasa en el hospital.
La enfermedad ya pone a prueba a estas familias cada día, por ello, el lugar en el que esperan durante tantas horas no debería hacerlo también. Por eso, queremos crear un espacio pensado para acompañar, aliviar y ofrecer un pequeño refugio dentro del hospital: un entorno más digno, cálido y esperanzador para quienes más lo necesitan.
La opinión de los expertos en clínica pediátrica
La Dirección de la Unidad de Gestión Clínica de Pediatría y Urgencias Pediátricas, a través de la Dra. Catalina Márquez Vega, Jefa de la Unidad de Gestión Clínica de Pediatría y Urgencias Pediátricas Hospital Universitario Virgen del Rocío, trasladó a Andex la necesidad de ampliar y humanizar la sala de espera del Hospital de Día para dar respuesta al crecimiento de la actividad asistencial y mejorar la atención a pacientes y familias.
En los últimos años la actividad asistencial ha experimentado un importante crecimiento, motivado tanto por el aumento de pacientes como por los avances terapéuticos, que permiten administrar tratamientos cada vez más complejos de forma ambulatoria. Sin embargo, la sala de espera mantiene las mismas dimensiones que cuando fue diseñada hace años, resultando claramente insuficiente para dar respuesta a las necesidades actuales.
Por otro lado, las familias llevan años trasladando la necesidad de contar con un espacio más cómodo, tranquilo y adaptado a las largas horas de espera. Se trata de una necesidad compartida y cuando el hospital y las familias coinciden, nace un proyecto necesario. Y ahí entra Andex, que recoge la necesidad y, junto a Grupo ABU, impulsa un proyecto para convertirla en realidad.

La Antesala, un proyecto de Andex y Grupo ABU
La humanización hospitalaria también forma parte del tratamiento y la atención al cáncer infantil no comienza cuando el niño entra en consulta ni termina cuando sale de ella. Cada minuto que una familia pasa en el hospital influye en cómo vive la enfermedad.
Según el equipo de psicología de Andex: «La espera es uno de los momentos de mayor incertidumbre para las familias. Es el tiempo en el que aparecen los miedos, las preguntas y la ansiedad. Un entorno más amable no elimina esa incertidumbre, pero sí ayuda a disminuir el impacto emocional y permite que niños, adolescentes y familias afronten esos momentos con mayor calma y sensación de acompañamiento.
Por ello, este proyecto La Antesala nace con el objetivo de:
- Reducir la ansiedad gracias a un entorno tranquilo, luminoso y acogedor que ayude a disminuir el estrés y la incertidumbre que acompañan a cada cita, prueba o tratamiento.
- Favorecer el bienestar emocional. Los espacios influyen en las emociones. Un ambiente diseñado para cuidar también ayuda a las familias a sentirse más seguras, acompañadas y serenas.
- Responder a las necesidades de cada edad. Niños pequeños, adolescentes y familias viven la espera de forma diferente. El espacio debe adaptarse a cada uno de ellos.
- Humanizar la atención sanitaria. La calidad asistencial no depende solo de los tratamientos, sino también de cómo se sienten las personas durante todo el proceso.



Cada día, decenas de niños y adolescentes con cáncer acuden al Hospital de Día para recibir su tratamiento. Antes de entrar,deben afrontar una espera que puede prolongarse durante minutos y, en ocasiones, durante horas. Un tiempo marcado por el miedo, la incertidumbre, el cansancio y las dudas, tanto para los pacientes como para sus familias.
Este año queremos transformar esa espera en una experiencia más humana, amable y acogedora y con tu ayuda estaremos más cerca de conseguirlo.
Construimos sueños







